August 19, 2015

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Protejamos los hijos de la discusiones de pareja.

15 Apr 2014

Constantes y repetidas discusiones entre la pareja pueden influir de forma negativa en  el desarrollo emocional y social de los hijos. Crecer en un clima familiar tenso y desconfiado favorece el aumento de ansiedad e inquietud en todos los miembros de la familia. El niño, según la edad que tenga, puede sentirse responsable de los problemas entre sus padres y desarrollar un fuerte sentido de culpabilidad, o manifestar conductas agresivas dentro y fuera del hogar por imitación de las habituales dinámicas relacionales aprendidas en el contexto familiar.

 

Cuidados con los bebés.

Los recién nacidos son como esponjas y desde los primeros meses tienen ya una capacidad muy alta de captar a través de las diferentes vías de comunicación los ruidos y las imágenes que les rodean. Para ellos, la entonación de la voz, la mímica y la expresión de la cara son ejemplos de estímulos primitivos externos que van aprendiendo poco a poco y asimilando en su experiencia. En esta etapa evolutiva, los niños que presencian repetidas y constantes discusiones pueden resultar más inquietos e irritables, pueden, por ejemplo, llorar mucho, sin aparentes razones, resultando difícil de consolar. Además, si los padres están ocupados con frecuentes polémicas entre ellos, ¿en qué manera podrán cuidar de sus bebés de forma sana y estable?

 

Juegos, dibujos y dolores de tripa reveladores.

 

Los niños en edad preescolar aún no tienen bien claro la situación que se desarrolla durante una discusión ni sobre todo el porqué. En esta etapa infantil los niños tienen la tendencia a sentir y comprender el mundo exterior a través de ellos mismos y de sus sensaciones. Por esta razón, a menudo reconducen la causa de los litigios hacia ellos mismos o a algo que han hecho, sintiéndose responsables por ello. La sensación de ansia que eso produce puede revelarse, por ejemplo, en los momentos de juego o en sus dibujos, reflejando miedo, inquietud o agresividad. También podría manifestarse de forma psicosomática, con dolores de tripa o de cabeza, incluso podrían aparecer cambios en el ritmo del sueño y en la alimentación.

 

Emociones y aprendizaje en riesgo.

Los niños más mayores tienen la situación un poco más clara, y hay veces que intentan tomar posición ejerciendo un rol más activo en la disputa de sus padres, alternando hacia el otro progenitor sentimientos de rechazo y hostilidad con sentimientos de vergüenza y culpabilidad. En general, el malestar que emerge puede influir negativamente, por un lado, a nivel emocional, sobre la capacidad futura de gestionar una situación incómoda o dolorosa, y por otro, a nivel de aprendizaje, generando problemas de atención y concentración.

 

Los adolescentes conflictivos.

Las consecuencias más graves se notan con los hijos adolescentes. En esta fase delicada sí los chicos están expuestos a frecuentes y fuertes conflictos entre los padres, pueden reaccionar reprimiendo sus propios sentimientos, volverse muy agresivos con los que les rodean, o tomar parte en el litigio para defender al progenitor más débil. La sensación de impotencia frente a la situación produce en muchos casos sentimientos de culpabilidad e inseguridad. Es más, en muchas situaciones estos jóvenes pierden sus puntos de referencia, aumentando el riesgo de incurrir en conductas peligrosas o en el consumo de drogas como forma de evasión y consuelo.

 

 

¿Qué hacer cuando los hijos presencian las discusiones?

 

Naturalmente, todas las parejas tienen litigios; en estos casos es bueno que se solucionen de forma civilizada entre sus protagonistas adultos, sin enfrentamientos o insultos. ¿Pero qué hacer si la discusión se desenvuelve en presencia de los hijos? En esta situación tratad de hablar con ellos y explicarles lo sucedido pero sin entrar en particulares de quién tiene razón y quién no. Vuestros niños no necesitan el veredicto de un juez, si no la seguridad de que la disputa ha sido una situación puntual, en la cual ellos no tienen ninguna responsabilidad.

Es importante que tengan claro que una discusión no pone en riesgo el gran amor y devoción que sentís (ambos) por ellos. Y si necesitan más tiempo y espacio para asimilar lo sucedido, descuidad y tened paciencia, cuando el clima se vuelva sereno, y se encuentren preparados, ellos mismos serán los que acudan a vosotros para hablar. 

 

Por cualquier duda o problema en vuestra familia, en la relación con vuestros hijos o en vuestra relación de pareja podeis contactar conmigo y con otros profesionales expertos. Contamos con un Centro en Cambrils ciudad y con un servicio a domicio en toda la provincia de Tarragona, además de un Centro de Terapia de Pareja en Barcelona.

 

 

 

 

Photo credit 2: Image “Wreched”

http://www.flickr.com/photos/21204781@N07/2501994750

Found on Flickrcc.net

 

Photo credit 3: "PraveenbenK" 

Found on Foter / Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

 

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