August 19, 2015

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¡SOS! La impulsividad en los niños

 

“Últimamente mi hijo está teniendo una pésima conducta en el cole. Las profesoras comentan que es muy respondón y bastante agresivo con los compañeros.”

 

“Juan es muy inquieto y no para un momento. Comienza una cosa sin que haya terminado la anterior, corta las conversaciones de los demás y no puede esperar su propio turno.

 

¡Ayuda! Mi hijo tiene problemas de impulsividad.

 

 

Las conductas son el reflejo de los sentimientos y necesidades internas. Cuando los críos actúan de forma impulsiva y, peor aún, de forma agresiva, pueden ser síntomas de que algo no va bien. También una actitud hiperactiva puede ser considerada como un síntoma y una manifestación de su malestar, que no tiene que ser un diagnóstico de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad)

 

 

¿Qué es la impulsividad y de dónde sale?

 

Una conducta impulsiva e hiperactiva puede tener varias explicaciones, una de éstas es la biológica: el niño es más impaciente e impetuoso respeto a la media, porque son características propias de su personalidad; es como si el niño, por su temperamento, tuviera una energía interna acumulada que necesita descargar constantemente, muchas veces de manera inadecuada o fuera del contexto apropiado. Por otra parte, existe una explicación ambiental. En estos casos el comportamiento viene afectado por el entorno en el cual se desarrolla el niño; un cambio imprevisto en el equilibrio individual y familiar o determinados estilos educativos, como por ejemplo un ambiente familiar permisivo con falta de límites y de cariño o un clima constantemente tenso y ambivalente, son escenarios que generan inestabilidad emocional y afectiva, y consecuentemente un manifiesto cambio de conducta en el niño. En estos casos la dificultad no consta en el no querer autocontrolarse si no en el no poder hacerlo y por esta razón el niño se frustra y se desestabiliza. Algo provoca en él un malestar interno que no sabe lo que es, ni de dónde viene, y aún menos gestionarlo; rabia, frustración, miedo, angustia son algunas de las emociones que funcionan de motor para los críos que manifiestan conductas inquietas, hiperactivas y/o agresivas.

 

 

Los problemas de conductas con el tiempo pueden llevar al futuro adolescente a tener serios problemas sociales y de convivencia, dificultades en la aceptación de la autoridad y en el respeto de las normas y problemas con la gestión de las emociones como la rabia y la frustración con la consecuente inestabilidad para el chico y toda su familia.

 

 

¿Qué estrategias adoptar?

 

 

Antes de mirar a las estrategias que se pueden adoptar en estas situaciones, es fundamental focalizarnos en nuestras conductas como padres y analizar cómo estamos educando a nuestros niños. Límites y cariño no son excluyentes, si no dos caras de la misma moneda que contribuyen a dar a nuestros hijos los recursos básicos para ser unas personas seguras, emocionalmente sanas y capaces de vivir en relación con los demás. Asimismo es importante ser conscientes de cómo reaccionamos nosotros ante una situación imprevista y estresante, es decir ¿Solemos enfadarnos mucho y gritar? ¿O estamos acostumbrados a tomarnos las cosas con más racionalidad y autocontrol? El ejemplo que le damos todos los días a nuestra prole es la estrategia más poderosa y más eficaz de todas.

Dicho esto, en los momentos de ímpetu se pueden utilizar algunas “maniobras” para educar a nuestros retoños a responder de forma tranquila y consciente y a tener una conducta más adecuada a la situación.

 

 

  • El primer paso es mantener la calma, tomando una posición firme y segura. Es recomendable no dejarse llevar por el enfado y los gritos para no activarles aún más, si no de armarse de mucha paciencia y sobre todo de comprensión, al contrario de lo que se podría imaginar. Lo que necesitan más en este momento es la contención emocional por parte de las personas que más quieren: vosotros. Por esta razón es necesario ayudarles a bajar el nivel de excitación o de inquietud con una actitud segura y relajante. En algunos casos la contención a nivel emocional coincide con una contención física, es decir un fuerte y confortante abrazo para que la conducta exagerada del niño se apague poco a poco dentro un espacio físico muy reducido y cargado afectivamente de cariño y de confianza. Otras veces el solo acercamiento físico y afectivo puede bastar a proporcionar la misma seguridad y relajación.

  • Solo sucesivamente, cuando sean más receptivos, será posible marcarles unos límites firmes y bien claros para que puedan diferenciar lo que está bien de lo que está mal; con el tiempo esto les ayudará a fortalecer su sentimiento social y su autoestima.

 

 

  • Cuando los niños son más mayores es importante retomar el tema más tarde, quizá antes de dormir, para hablar y analizar juntos lo que ha pasado (intentarlo también con los más pequeños es una buena opción, pero es posible que aún no estén preparados para entender). Es bueno hablar con ellos de cómo funciona su mente y de cómo sus pensamientos y sus emociones afectan a su conducta durante la vida diaria. Podéis hacer pequeñas actividades para reforzar la vinculación afectiva, como leer un cuento, junto a ejercicios de respiración y relajación, para tranquilizar a vuestro hijo y para que aprenda a controlarse y a relajarse por sí solo, tomando consciencia de lo que le pasa. En el próximo artículo hablaré de algunos ejercicios de relajación y de algunas técnicas educativas para hacer frente a problemas de impulsividad.

 

 

La conducta impulsiva puede ser parte de la personalidad de vuestro hijo o también causada por un cambio significativo en su vida que le produce angustia. Con paciencia y constancia conseguiréis favorecer su estabilidad y su bienestar, como la de toda vuestra familia.

 

 

 

 

 

 

Imagen 1: 'Fury'  http://www.flickr.com/photos/78087691@N00/2754569792 Found on flickrcc.net

Imagen 2: 'No Hitting!'  http://www.flickr.com/photos/95205711@N02/16692794214 Found on flickrcc.net

Imagen 3: 'Relaxed Twinning'  http://www.flickr.com/photos/11946169@N00/29563371381 Found on flickrcc.net

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